Cuando historia y arte se reúnen, surge un metalenguaje que tiene que ver con el hecho histórico y la forma en como el artista entiende ese hecho. Maxence Ambroise Pagnoud juega con los personajes, los hechos y los periodos históricos que nos han definido como nación, haciendo de ello un ejercicio ahistórico, ya que reúne a personajes disímiles y en muchos casos contradictorios dentro de sus obras.



















